domingo, 5 de diciembre de 2010

EL QUE NO PUEDE SER NOMBRADO

-¿Quien eres?- pregunté en susurro y solo el viento me respondió
-¿Quien eres?- pregunté de forma enérgica... y solo el crujir de la tierra me contestó
-¿Quien eres?- pregunté de manera sollozante casi llevando al extremo mis cuerdas bucales... entonces... sucedió

-"Ha, querida niña... tengo muchos nombres... tan viejos, tan viejos que solo el viento y la tierra pueden pronunciar"

Un calosfrío me recorrió de pies a cabeza en un frenesí descomunal, la luna y el bosque fueron testigos de ello y permanecieron inmóviles, inmutables sin tratar de prevenir lo que posiblemente me dejaría fuera de esta vida.

-"Pero no temas querida, eres en esta noche, la plena escultura de... aun que un poco asqueado al decirlo... virginal belleza celestial, pareces un pequeño ángel perdido, con ojos inundados de tristeza."

Los ojos de aquel espectro salido del inframundo, la sonrisa de aspecto lujurioso, ese tono de piel casi plateado como si la misma luna lo hubiera cedido, su cabello negro destellaba en azules metálicos al minimo tacto de rayos lunares...era enervante...era vicioso observar a aquel ser de extremo peligro.

                                                                                                                                              continuara...

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